31 dic. 2007

Zalacaín el Aventurero

Lo cierto es que se trata de la primera obra que leo de Pío Baroja y, después de esta, seguro que habrá más.
 
A través de las aventuras que el joven Zalacaín vive entre las filas del ejército carlista retratado, por cierto, de manera absolutamente parcial, el autor noventayochista consigue arrancar una sonrisa al lector en cada página de la novela. La sencillez del protagonista es la principal herramienta para conseguir una lectura agradable reflejando las preocupaciones ordinarias del pueblo llano. Valga como ejemplo este escueto diálogo con un periodista extranjero:
 
-¿De manera que para usted ese canto es como una falsificación del valor y de la energía?
 
-Sí, algo así.
 
-Está bien. Lo diré en mi próxima crónica. ¿No le parece a usted mal que me sirva de sus opiniones?
 
-De ningún modo, porque a mí no me sirven para nada.

20 dic. 2007

Lorimer II

Otra vez la genial sabiduría de este autor norteamericano vuelve a aparecer en una entrada de este blog. Esta vez por constituirse como un consejo muy práctico. En mi caso le pregunté a mi novia.

When your conscience doesn't tell you what to do in a matter of right and wrong, ask your wife.

19 dic. 2007

A sangre y fuego


Inauguro con esta novela una nueva etiqueta. Estas pequeñas notas acerca de los libros que voy leyendo no pretenden ser una sinopsis de la obra en cuestión ya que para eso lo hacen mucho mejor los editores, sino reflexionar acerca de motivos suscitados por ellos.
A sangre fuego constituye la primera parte de la trilogía de Henryk Sienkiewicz sobre las guerras que asolaron Polonia en el s. XVII. En esta primera novela el autor, galardonado con el Nobel (supongo que cuando el premio significaba una distinción...), nos relata las peripecias de cuatro amigos que, durante la guerra contra los rebeldes cosacos, intentan liberar a través de las filas enemigas a la prometida de uno de ellos.

Se trata de un período y unos hechos desconocidos para los que hemos sido educados por el moderno sistema de enseñanza pero sin duda decisivos para la historia de Europa. La República de Polonia en alianza con el Gran Ducado de Lituania constituye una de las principales potencias y defensores de la fe contra el avance sarraceno en el oriente del continente. Aprovecho para mencionar que la lectura de esta obra rompe algunos tópicos arraigados en nuestras modernas cabezas sobre lo que es una monarquía católica. Progresivamente la grandeza de esta nación va menguando hasta verse vilipendiada por el resto de sus vecinos, sobretodo a lo largo de los dos últimos siglos.

Fueron defensores de la Fe y aun hoy, después de tanta desventura han resurgido y se han constituido de nuevo, dentro de una pagana Unión Europea, abanderados de la moralidad, el orden y la Fe.

Sirva como ejemplo para los desesperanzados españoles que ven hoy como su nación se desmorona, culmen del proceso descristianizador que la asola desde hace siglos. Pues no es la guerra lo que destruye una sociedad, nos recuerda Sienkiewicz:
Ignorante de la política se dolía de la insuficiencia militar, pero no se le ocurrió nunca que la jovialidad y la vida alegre pudiesen hacer más daño a la República que una derrota en campo abierto.


4 dic. 2007

Ganan dos

Uno de los principales problemas de la izquierda es que parte de la premisa de que siempre que se produce un negocio alguien está engañando a otro y el beneficio se obtiene de pasar por encima de alguien. A veces puede resultar difícil convencer a nuetros semejantes de que el mundo no se construye así,  de que sin cooperación no hay avance y, mucho menos, progreso. De que cuando dos personas se relacionan no tiene porqué ganar uno y perder el otro para que alguien salga beneficiado, de que pueden ganar los dos.
 
Algo parecido le ocurría en la novela Quo Vadis? al legado Marco Vinicio. En su apuesta por conquistar el corazón de la bella y joven Ligia la mentalidad pagana del apuesto romano chocaba exasperada con las creencias de la joven, con su concepción cristiana del mundo. La joven había entregado su corazón a Cristo y el romano veía en Él a un competidor. Incapaz de comprender que, también en las cosas del amor, si los dos construían en común y compartiendo el corazón de su amada con el Crucificado participaría plenamente de un corazón enaltecido.
 

3 dic. 2007

Minutos de silencio

Acabo de tener la oportunidad de participar en uno de esos rituales paganos de lo políticamente correcto y patéticamente vacuo. Parón de cinco minutos en la puerta de la oficina por el/los asesinato/s del sábado.

Mientras observaba miles de rostros sin expresión y sin nada que decir unidos en un acto que no aporta absolutamenete nada me venían a la cabeza estas palabras de San Josemaría:

Minutos de silencio. Dejadlos para los que tienen el corazón vacio. Nosotros los cristianos, hijos de Dios, rezamos el Padrenuestro.