21 feb. 2011

La Revolución Francesa destruyó toda la vida orgánica de los pueblos; todas las estructuras orgánicas de la vida que a través de los siglos se habían creado, fueron barridas por el vendaval de la Revolución Francesa; cayeron organizaciones regionales y municipales, corporativas y profesionales; no quedó más que el Estado omnipotente y el hombre soberano, sin medios ni arma alguna para hacer valer su soberanía.

Francisco Cambó en 1920.

15 feb. 2011

Para mí, una de las cosas más lamentables de la historia es que al renacimiento propio de la Iglesia, que produjo la catedral de Chartres, el ciclo de las leyendas artúricas, la vida de San Francisco de Asís, el arte de Giotto y La Divina Comedia de Dante, no se le permitiera desarrollar sus propias líneas, sino que fuera interrumpido y echado a perder por el aburrido Renacimiento clásico, que nos dio a Petrarca, los frescos de Rafael, la arquitectura de Palladio, la tragedia formal francesa, la catedral de San Pablo, la poesía de Pope y todo lo que se quiera, pero desde fuera y con reglas muertas, y que no brotó desde dentro a impulsos de un espíritu que lo informara.

Oscar Wilde en De Profundis.

14 feb. 2011

Cada forma aporta un bien específico a la colectividad. La monarquía garantiza
la unidad social. La aristocracia, la virtud y la competencia del gobierno. La
democracia, la libertad del pueblo, la satisfacción interior y la adhesión al
régimen.

Cardenal Herrera Oria

8 feb. 2011

Nosotros hemos tenido la oportunidad de conocer al hombre quizá mejor que
ninguna otra generación. ¿Qué es, en realidad, el hombre? Es el ser que siempre
decide lo que es. Es el ser que ha inventado las cámaras de gas, pero asimismo
es el ser que ha entrado en ellas con paso firme musitando una oración.
Viktor Frankl en El Hombre en Busca de Sentido.

4 feb. 2011

La autoridad de los gobernantes debe ser respetada y hasta debe ser amada. Los hombres deben amarla en última instancia, porque es posible que en un momento dado tengan que morir por ella. Ninguna comunidad, ningún sistema constitucional puede sobrevivir y conservar su identidad, si sus miembros no se sienten lo suficientemente identificados con él, de modo que en momentos extremos de peligro lo consideren digno de ser salvado. Los Estados dependerán de la existencia de ese ideal cuando haya una lucha a vida o muerte. Los hombres deben apreciar de Inglaterra algo más que su espíritu comercial: de Francia algo más que el espíritu práctico y cuidadoso del dinero nacional; de Estados Unidos algo más que el hecho de que sea un país monstruosamente rico, para que sea posible que un ser humano saludable y de bueno humor mate o resulte muerto por alguien, y abandone el sol y los amores de este mundo por defender semejante abstracción. Porque podría darse el caso de que la teoría más práctica fracasara en el momento más práctico.

G. K. Chesterton en Por qué soy católico.

2 feb. 2011

El peor castigo para quienes no se interesan por la política, es ser gobernados por quienes si se interesan.

Arnold J. Toynbee