25 ene 2011

Los vandeanos, mis queridos nietos, no eran cobardes y cierto es que dieron pruebas de ello, por lo que no hay que atribuir a miedo de exponer sus vidas en los combates el odio que mostraron al decreto de la Convención.

Cuando comprendieron que no se trataba solamente de doblar la cerviz a un yugo maldito, sino que debían además dar su sangre por un régimen execrable y por leyes sacrílegas y para sostener a los perseguidores de sus sacerdotes y a los asesinos de su Rey, un prolongado grito de cólera se dilató por todo el país, y en todas partes empuñaron las armas en defensa del altar y de los hogares.

Una Familia de Bandidos en 1793, de Juan Charruau.

24 ene 2011

... Y la Anarquía es el Judas de la Libertad,
y el Infame y pródigo Libertinaje
arrebata su oro a la Libertad
para dilapidarlo...

Oscar Wilde.

17 ene 2011

¡Oh, resecos labios! ¡Oh, frente coronada de espinas!
¡Oh, cáliz de todas las miserias mortales!
¡Por el amor de quienes no te amamos
padeciste una agonía de interminables siglos,
y fuimos vanos e ignorantes al no saber
que acabábamos con tu corazón al apuñalar el Tuyo!

Fragmento de Humanidad, de Oscar Wilde.

14 ene 2011

Haber dicho tal cosa no tiene importancia, pero hacerle creer a la gente que lo has dicho es todo un triunfo.

Oscar Wilde

10 ene 2011

El católico es leal al país donde nació, de hecho suele serlo apasionadamente, entre otras cosas porque el apego a las tradiciones locales es connatural con su religiosidad, pródiga en altares y reliquias. Pero del mismo modo en que el culto a las reliquias es una consecuencia de su religión, sus lealtades locales son el resultado de la hermandad universal de todos los hombres. El católico dice: "Debemos amar a todos los hombres, desde luego, pero ¿qué es lo que todos los hombres aman? Aman su tierra, sus fronteras establecidas, la memoria de sus padres. Esto es lo que justifica el sentimiento nacional, porque es lo normal." Mientras que el patriota protestante nunca ha sido capaz de concebir otro patriotismo que el suyo.

G. K. Chesterton en Por qué soy católico.

7 ene 2011

El verdadero honor recae en quienes se han mantenido firmes en su causa cuando ésta parecía perdida, y ningún mérito, salvo el de la más elemental inteligencia, ha de concederse a quienes se han sumado a ella cuando parecía encarnar la esperanza de la humanidad.

G. K. Chesterton en Por qué soy católico.

3 ene 2011

La Ciudad es la comunidad en el bien para alcanzar una existencia humana más virtuosa.

Aristóteles

31 dic 2010

Always, the aristocracy of nature asserts itself. The burning of forests subsides into the weeping of rain. The earth grieves and is born again. The seeds burst in the hot soil and germinate. The men return, encouraged by their dreams and by their curious ability to endure. They build and build again what has been torn down and thrown onto the pyre. Some will proclaim their permanence in the face of all seasons; others will suspect their oneness with the transience of water and sky. These human beings are loyal subjects of the great ecology of hope.

Michael D. O'Brien en Strangers and Sojourners.

Es la entrega a las cosas lo que las hace grandes e importantes; la previsión y el cálculo no crean ciudades ni imperios.

Rafael Gambra en El Silencio de Dios.

29 dic 2010

No se construye el Reino con materiales. Se absorben los materiales en el Reino.

Antoine de Saint-Exupéry

Julio Ariza

27 dic 2010

Clases de igualdad

Entre esas clases de la Ciudad humana no existe la igualdad aritmética o igualdad de deberes y derechos entre todos los ciudadanos ante una Ley única, sino la igualdad geométrica o de proporción y armonía: a mayores derechos, mayores deberes, y viceversa.

Rafael Gambra

23 dic 2010

La verdadera liberación del hombre se ha apoyado siempre en las realidades más concretas: la familia, la profesión, el municipio, que trasparentan en sus límites el ser, el corazón vivo de las cosas y de los hombres.

Antoine de Saint-Exupéry

Julio Ariza Irigoyen