Haber dicho tal cosa no tiene importancia, pero hacerle creer a la gente que lo has dicho es todo un triunfo.
Oscar Wilde
La política no se reduce a depositar una papeleta en una urna cada cuatro años. Cada decisión que tomas, cada cosa que haces, tiene su repercusión.
El católico es leal al país donde nació, de hecho suele serlo apasionadamente, entre otras cosas porque el apego a las tradiciones locales es connatural con su religiosidad, pródiga en altares y reliquias. Pero del mismo modo en que el culto a las reliquias es una consecuencia de su religión, sus lealtades locales son el resultado de la hermandad universal de todos los hombres. El católico dice: "Debemos amar a todos los hombres, desde luego, pero ¿qué es lo que todos los hombres aman? Aman su tierra, sus fronteras establecidas, la memoria de sus padres. Esto es lo que justifica el sentimiento nacional, porque es lo normal." Mientras que el patriota protestante nunca ha sido capaz de concebir otro patriotismo que el suyo.
El verdadero honor recae en quienes se han mantenido firmes en su causa cuando ésta parecía perdida, y ningún mérito, salvo el de la más elemental inteligencia, ha de concederse a quienes se han sumado a ella cuando parecía encarnar la esperanza de la humanidad.
Always, the aristocracy of nature asserts itself. The burning of forests subsides into the weeping of rain. The earth grieves and is born again. The seeds burst in the hot soil and germinate. The men return, encouraged by their dreams and by their curious ability to endure. They build and build again what has been torn down and thrown onto the pyre. Some will proclaim their permanence in the face of all seasons; others will suspect their oneness with the transience of water and sky. These human beings are loyal subjects of the great ecology of hope.
Entre esas clases de la Ciudad humana no existe la igualdad aritmética o igualdad de deberes y derechos entre todos los ciudadanos ante una Ley única, sino la igualdad geométrica o de proporción y armonía: a mayores derechos, mayores deberes, y viceversa.
Cuando los pueblos comienzan a tener dioses comunes, es signo de muerte para esos pueblos y para sus dioses... Cuanto más fuerte es un pueblo, más difiere su Dios de los otros dioses... Cuando muchos pueblos ponen en común las nociones del bien y del mal, es entonces cuando la distinción entre el bien y el mal desaparece.